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viernes, 12 de octubre de 2018

Un poema a la muerte de Perón: Historia




Este poema fue publicado el 16 de julio de 1974, en la sección "Cultura" del diario El Cronista Comercial, dirigida por el poeta Leónidas Lamborghini, a quien no conocía en ese momento. 

domingo, 1 de julio de 2018

María del Carmen Colombo: Un poema a la muerte de Perón





Este poema lo escribí el mismo día de la muerte de Perón, bajo la lluvia, sentada en un umbral. Leónidas Lamborghini, a quien no conocía en ese tiempo (tampoco recuerdo cómo llegó a sus manos el poema), lo publicó en un diario de la época (El Cronista Comercial), con comentario y anunciando la salida de in libro, que nunca edité, en donde se encontraba incluido este texto.


Para creer que te fuiste
me bajé de mí hasta nosotros
compañera la lluvia
compañero el silencio
y fui atando miles de pañuelos
al cordón umbilical de tu recuerdo
con el sentido de las caras mojadas
y la revelación
abrazando toda la calle pueblo entrecortada
por mil avenidas pueblo
horas de verte el rostro Buenos Aires
entre los puños tiesos de un obrero
y una lágrima casi suicidándose
en el perfil solemne de un rulero
batón de ama de casa húmedo
húmedas zapatillas
bajando del ombligo de las villas
esas pecas que gritaron tu nombre un 17
al ritmo de esta espera feroz
julio primero después soltó las lágrimas
y juntando retazos de lecciones pasadas
en una patria dolorida
políticamente vos
tu nombre duele
económico adiós y para siempre
Y a dios bajaste
Para nosotros, nada mejor que
cada uno de nosotros
construyéndote aún entre los cánticos
con un bombo de nada un vacío tan hueco
y esa preciosa música la última
la única inevitable.
(1974)

domingo, 31 de mayo de 2015

Poemas de La edad necesaria (nueva versión)


***

En qué rueca la voz trama su tejido para que la
           expulsada sea una llama de leche
una virgen purísima saliendo  de su llave


En qué mundo los dijes comienzan a sonar
        al ritmo de tu aliento o al soplo del espíritu
En qué lugar el tiempo se transforma en espacio
          donde el grito ha dejado su plumaje de cóndor


En qué jardín entierro los silencios, en qué
          cielo levanto las palabras
Desde dónde te llamo.

 ***


Las aguas cubren  tu ajuar
                            con un rostro de arena

solo horada este cielo derramado en las sombras
                        una pequeña nave

como piedra lanzada   yo me morí
en la aldea de tu mano

 ***

Echa las velas
           púrpuras como lazos de seda

Alguien duerme
cuando el otoño es una mejilla húmeda y el
              viento tu canción


La muerte siempre amanece en el primer lugar


Detrás del miedo el mundo es sangre seca, la
              edad en ruinas  
mi perdida estación     
***

 Donde el silencio llega como lengua de piedra
           caídas  precipicios  guardo
la soga que ha colgado a mi corazón
          en medio de la calle

Desnudo este pañuelo cubriendo mi ceguera
           así lo guardo
y a despecho del dolor el viento eriza
       la palabra perdida  la palabra gastada
la palabra

 * La edad necesaria (1978, Ed. Buenos Aires Sur). La nueva versión corregida y aumentada de este libro será subida en la sección de Ibook, de la página dirigida por Ramón Fanelli y Marion Berguenfeld.

martes, 1 de julio de 2014

Adiós en el 74

Este poema lo escribí el mismo día de la muerte de Perón, bajo la lluvia, sentada en un umbral. Leónidas Lamborghini, a quien no conocía en ese tiempo (tampoco recuerdo cómo llegó a sus manos el poema), lo publicó en un diario de la época, con comentario y anunciando la salida del libro, que nunca edité, en donde se encontraba incluido este texto.
 


Para creer que te fuiste
me bajé de mí hasta nosotros
compañera la lluvia
compañero el silencio
y fui atando miles de pañuelos
al cordón umbilical de tu recuerdo
con el sentido de las caras mojadas
y la revelación
abrazando toda la calle pueblo entrecortada
por mil avenidas pueblo
horas de verte el rostro Buenos Aires
entre los puños tiesos de un obrero
y una lágrima casi suicidándose
en el perfil solemne de un rulero
batón de ama de casa húmedo
húmedas zapatillas
bajando del ombligo de las villas
esas pecas que gritaron tu nombre un 17
al ritmo de esta espera feroz
julio primero después soltó las lágrimas
y juntando retazos de lecciones pasadas
en una patria dolorida
políticamente vos
tu nombre duele
económico adiós y para siempre
Y a dios bajaste
Para nosotros, nada mejor que
cada uno de nosotros
construyéndote aún entre los cánticos
con un bombo de nada un vacío tan hueco
y esa preciosa música la última
la única inevitable.

María del Carmen Colombo

jueves, 19 de junio de 2014

Viernes Santo



I

Yo no digo que vengas.


Digo que me lleves por un lado del corazón
         adonde tu jardín murmura la bruma tabacal
del otoño


Abril es hoy y toso en el viejo vestido amatorio
          de las estaciones
como una hembra en desuso. Y caigo a veces
porque me pesa en sangre  lo que deseo


Por eso dejo mi nombre en esta carta
para que me rescates de los sueños perdidos.



II

Echa las velas
            púrpuras sobre el lazo de seda

Alguien duerme
cuando el otoño es una mejilla húmeda y el
            viento tu canción

La muerte siempre amanece en el primer lugar

Detrás del miedo el mundo es sangre seca, la
            edad en ruinas
mi perdida estación


III


En qué rueca la voz arma su tejido para que la
          expulsada sea una llama de leche
una novia vacía con los ojos de arena saliendo
          de su llave

En qué mundo los dijes empiezan a sonar
En qué lugar la arcilla se transforma en espacio
          donde el grito ha dejado su plumaje de cóndor

En qué jardín entierro los silencios, en qué
         cielo levanto las palabras
Desde dónde te llamo.


IV


Las aguas cubren nuestra tierra con
un rostro de arena

sólo horada este cielo derramado en las sombras
                              una pequeña nave

como piedra lanzada yo me morí
en la aldea de tu mano





 V

Donde el silencio llega como lengua de piedra
                              caídas precipicios guardo
la soga que ha colgado a mi corazón
en medio de la calle

Desnudo este pañuelo cubriendo mi ceguera
                          así lo guardo
Y a despecho del dolor el viento eriza
                     la palabra perdida       la palabra gastada
la palabra


*Del primer libro editado La edad necesaria /Ed. Buenos Aires Sur, 1978.

lunes, 21 de abril de 2014

Selección de poemas de Blues del amasijo

Si te interesa, podés leer una selección de los poemas de los libros Blues del amasijo y Blues del amasijo y otros poemas en los siguientes sitios:

paginadepoesia.com.ar/escritos_pdf/blues_del_amasijo.pdf

 https://www.yumpu.com/.../blues-del-amasijo-y-otros-poemas-seleccion-...

viernes, 18 de abril de 2014

Tres poemas tres



GARDEL Y YO


nunca
gritó pecosa porque
yo no tenía
ni una
peca

gentil con esas
faltas
de imaginación dijo
en cámara
“I love you marilín”

pasaba
que por aquellos tiempos
mi nombre era maría
maría solamente


Gardel and I


never
did he  shout  freckle-faced because
I didn’t have
not even
one
freckle

kind
and with that
lack of imagination
he said to the camera
“I love you marylin”

but
in those days
my name was maría
just maría

 ----

 TO SEE II


del espejo
              a su cuerpo
los ojos caen como frutos
                                      dormidos
en su cuna de sangre no verán
dónde arroja la piedra
    en qué tiempo penetra su imagen
         o quién
                     (por favor quién)
la llama desde un pozo

 

To See II

 
from the mirror
                to her body
the eyes fall like sleeping
                           fruit
in her cradle of blood they will not see
where she throws the stone
          or when it  will penetrate her image
or who
             (please –who)
calls her from the depth of a hole

------



Sally La Lunga


felino de ceniza en la cimbreante
piel de labios revueltos
                       (gimen sus
                        nalgas
                       en el maquillaje)
agridulce los senos
desordena la pena
                              mil pedazos
frente al espejo
                               liz
la pelirroja bailará roc an rol
algún vestido de papel glacé
y sus pestañas de velludo sexo
esa mujer a punto de volar

 Long Tall Sally


ash feline
in the swaying skin
of disheveled lips
                    her buttocks
                    moan
                    in the makeup
bittersweet  breasts
she messes up her sorrow
                  a thousand pieces
in front  of the mirror
                             liz
the redhead will rock and roll
some dress of glazed paper
and her eyelashes of hairy sex
that woman about 
                              to fly


Traductor: Esteban Moore
*Del libro Blues del amasijo.