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viernes, 12 de octubre de 2018
domingo, 1 de julio de 2018
María del Carmen Colombo: Un poema a la muerte de Perón
Este poema lo escribí el mismo día de la muerte de Perón, bajo la lluvia, sentada en un umbral. Leónidas Lamborghini, a quien no conocía en ese tiempo (tampoco recuerdo cómo llegó a sus manos el poema), lo publicó en un diario de la época (El Cronista Comercial), con comentario y anunciando la salida de in libro, que nunca edité, en donde se encontraba incluido este texto.
Para creer que te fuiste
me bajé de mí hasta nosotros
compañera la lluvia
compañero el silencio
y fui atando miles de pañuelos
al cordón umbilical de tu recuerdo
con el sentido de las caras mojadas
y la revelación
abrazando toda la calle pueblo entrecortada
por mil avenidas pueblo
horas de verte el rostro Buenos Aires
entre los puños tiesos de un obrero
y una lágrima casi suicidándose
en el perfil solemne de un rulero
batón de ama de casa húmedo
húmedas zapatillas
bajando del ombligo de las villas
esas pecas que gritaron tu nombre un 17
al ritmo de esta espera feroz
julio primero después soltó las lágrimas
y juntando retazos de lecciones pasadas
en una patria dolorida
políticamente vos
tu nombre duele
económico adiós y para siempre
Y a dios bajaste
Para nosotros, nada mejor que
cada uno de nosotros
construyéndote aún entre los cánticos
con un bombo de nada un vacío tan hueco
y esa preciosa música la última
la única inevitable.
(1974)
domingo, 31 de mayo de 2015
Poemas de La edad necesaria (nueva versión)
***
En qué rueca la voz trama su tejido para que la
expulsada sea una llama de
leche
una virgen purísima saliendo de su
llave
En qué mundo los dijes comienzan a sonar
al ritmo de tu aliento o al
soplo del espíritu
En qué lugar el tiempo se transforma en espacio
donde el grito ha dejado su
plumaje de cóndor
En qué jardín entierro los silencios, en qué
cielo levanto las palabras
Desde dónde te llamo.
***
Las aguas cubren tu ajuar
con un
rostro de arena
solo horada este cielo derramado en las sombras
una pequeña
nave
como piedra lanzada yo me morí
en la aldea de tu mano
***
Echa las velas
púrpuras como lazos de
seda
Alguien duerme
cuando el otoño es una mejilla húmeda y el
viento tu canción
La muerte siempre amanece en el primer lugar
Detrás del miedo el mundo es sangre seca, la
edad en ruinas
mi perdida estación
***
caídas precipicios
guardo
la soga que ha colgado a mi corazón
en medio de la calle
Desnudo este pañuelo cubriendo mi ceguera
así lo guardo
y a despecho del dolor el viento eriza
la palabra perdida
la palabra gastada
la palabra
* La edad necesaria (1978, Ed. Buenos Aires Sur). La nueva versión corregida y aumentada de este libro será subida en la sección de Ibook, de la página dirigida por Ramón Fanelli y Marion Berguenfeld.
martes, 1 de julio de 2014
Adiós en el 74
Este poema lo escribí el mismo día de la muerte de Perón, bajo la lluvia, sentada en un umbral. Leónidas Lamborghini, a quien no conocía en ese tiempo (tampoco recuerdo cómo llegó a sus manos el poema), lo publicó en un diario de la época, con comentario y anunciando la salida del libro, que nunca edité, en donde se encontraba incluido este texto.
Para creer que te fuiste
me bajé de mí hasta nosotros
compañera la lluvia
compañero el silencio
y fui atando miles de pañuelos
al cordón umbilical de tu recuerdo
con el sentido de las caras mojadas
y la revelación
abrazando toda la calle pueblo entrecortada
por mil avenidas pueblo
horas de verte el rostro Buenos Aires
entre los puños tiesos de un obrero
y una lágrima casi suicidándose
en el perfil solemne de un rulero
batón de ama de casa húmedo
húmedas zapatillas
bajando del ombligo de las villas
esas pecas que gritaron tu nombre un 17
al ritmo de esta espera feroz
julio primero después soltó las lágrimas
y juntando retazos de lecciones pasadas
en una patria dolorida
políticamente vos
tu nombre duele
económico adiós y para siempre
Y a dios bajaste
Para nosotros, nada mejor que
cada uno de nosotros
construyéndote aún entre los cánticos
con un bombo de nada un vacío tan hueco
y esa preciosa música la última
la única inevitable.
María del Carmen Colombo
Para creer que te fuiste
me bajé de mí hasta nosotros
compañera la lluvia
compañero el silencio
y fui atando miles de pañuelos
al cordón umbilical de tu recuerdo
con el sentido de las caras mojadas
y la revelación
abrazando toda la calle pueblo entrecortada
por mil avenidas pueblo
horas de verte el rostro Buenos Aires
entre los puños tiesos de un obrero
y una lágrima casi suicidándose
en el perfil solemne de un rulero
batón de ama de casa húmedo
húmedas zapatillas
bajando del ombligo de las villas
esas pecas que gritaron tu nombre un 17
al ritmo de esta espera feroz
julio primero después soltó las lágrimas
y juntando retazos de lecciones pasadas
en una patria dolorida
políticamente vos
tu nombre duele
económico adiós y para siempre
Y a dios bajaste
Para nosotros, nada mejor que
cada uno de nosotros
construyéndote aún entre los cánticos
con un bombo de nada un vacío tan hueco
y esa preciosa música la última
la única inevitable.
María del Carmen Colombo
jueves, 19 de junio de 2014
Viernes Santo
I
Yo no
digo que vengas.
Digo que
me lleves por un lado del corazón
adonde tu jardín murmura la bruma
tabacal
del otoño
Abril es
hoy y toso en el viejo vestido amatorio
de las estaciones
como una
hembra en desuso. Y caigo a veces
porque me
pesa en sangre lo que deseo
Por eso
dejo mi nombre en esta carta
para que
me rescates de los sueños perdidos.
II
Echa las
velas
púrpuras sobre el lazo de seda
Alguien
duerme
cuando el
otoño es una mejilla húmeda y el
viento tu canción
La muerte
siempre amanece en el primer lugar
Detrás
del miedo el mundo es sangre seca, la
edad en ruinas
mi
perdida estación
III
En qué
rueca la voz arma su tejido para que la
expulsada sea una llama de leche
una novia
vacía con los ojos de arena saliendo
de su llave
En qué
mundo los dijes empiezan a sonar
En qué
lugar la arcilla se transforma en espacio
donde el grito ha dejado su plumaje
de cóndor
En qué
jardín entierro los silencios, en qué
cielo levanto las palabras
Desde
dónde te llamo.
IV
Las aguas cubren nuestra
tierra con
un rostro de arena
sólo horada este cielo
derramado en las sombras
una pequeña nave
como piedra lanzada yo me morí
en la aldea de tu mano
V
Donde el silencio llega como lengua de piedra
caídas
precipicios guardo
la soga que ha colgado a mi corazón
en medio de la calle
Desnudo este pañuelo cubriendo mi ceguera
así lo guardo
Y a despecho del dolor el viento eriza
la palabra perdida la palabra gastada
la palabra
*Del primer libro editado La edad necesaria /Ed. Buenos Aires Sur, 1978.
lunes, 21 de abril de 2014
Selección de poemas de Blues del amasijo
Si te interesa, podés leer una selección de los poemas de los libros Blues del amasijo y Blues del amasijo y otros poemas en los siguientes sitios:
paginadepoesia.com.ar/escritos_pdf/blues_del_amasijo.pdf
https://www.yumpu.com/.../blues-del-amasijo-y-otros-poemas-seleccion-...
paginadepoesia.com.ar/escritos_pdf/blues_del_amasijo.pdf
https://www.yumpu.com/.../blues-del-amasijo-y-otros-poemas-seleccion-...
viernes, 18 de abril de 2014
Tres poemas tres
GARDEL Y YO
nunca
gritó pecosa
porque
yo no tenía
ni una
peca
gentil con
esas
faltas
de
imaginación dijo
en cámara
“I love you
marilín”
pasaba
que por
aquellos tiempos
mi nombre era
maría
maría
solamente
Gardel and I
never
did he
shout freckle-faced because
I didn’t have
not even
one
freckle
kind
and with that
lack of imagination
he said to the camera
“I love you marylin”
but
in those days
my name was maría
just maría
----
TO SEE II
del espejo
a su cuerpo
los ojos caen
como frutos
dormidos
en su cuna de
sangre no verán
dónde arroja
la piedra
en qué tiempo penetra su imagen
o quién
(por favor quién)
la llama
desde un pozo
To See II
from the mirror
to her body
the eyes fall like sleeping
fruit
in her cradle of blood they will not see
where she throws the stone
or
when it will penetrate her image
or who
(please –who)
calls her from the depth of a hole
------
Sally La Lunga
felino de
ceniza en la cimbreante
piel de
labios revueltos
(gimen sus
nalgas
en el maquillaje)
agridulce los
senos
desordena la
pena
mil pedazos
frente al
espejo
liz
la pelirroja
bailará roc an rol
algún vestido
de papel glacé
y sus
pestañas de velludo sexo
esa mujer a
punto de volar
Long Tall Sally
ash feline
in the swaying skin
of disheveled lips
her buttocks
moan
in the makeup
bittersweet
breasts
she messes up her sorrow
a thousand pieces
in front of the
mirror
liz
the redhead will rock and roll
some dress of glazed paper
and her eyelashes of hairy sex
that woman about
to fly
Traductor:
Esteban Moore
*Del libro Blues del amasijo.
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